13 de abril de 2015

Bueno, pues he tardado poco en dejar de cumplir lo que me había propuesto: el mes de marzo transcurrió sin escribir ni hacer ninguna entrada en mi blog ni en Facebook; causas (que no excusas): el mes pasado es un mes especial, en el colegio tenemos los Juegos Deportivos, que ocupan una gran parte de mi tiempo y de mis preocupaciones; a finales vinieron las vacaciones de Semana Santa en las que, como de costumbre, viajé a Torre del Mar; y, a la vuelta, aparte de las tareas de principio de trimestre, está el concluir aquellas pruebas de los juegos deportivos que hubo que suspender por causa de la lluvia. En compensación, una buena noticia, que ya había adelantado en mi entrada anterior: Definitivamente, el día 23 de este mes, día de san Jorge y día del Libro, la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio organiza la presentación de la cuarta novela de la serie, LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, a la que añadiré también la de LA MEDALLA OLÍMPICA, novela de tema actual, de aventuras y de intriga. Lugar: Colegio Santa María de los Rosales, calle Virgen de los Rosales 1, Aravaca, 28023 Madrid. Hora: la ocho de la tarde. Y, debido a esto, en vez de adelantar, como tenía previsto, en Semana Santa los capítulos de la Estirpe correspondientes a la llegada de Abderrahmán a España y su proclamación como emir en la mezquita de Archidona, aprovechando que ese lugar está cerca de mi casa de Torre del Mar, Málaga, me dediqué a preparar la presentación de las novelas. Espero que todo salga bien, que los ejemplares que he encargado lleguen a tiempo y que los que acudan (ojalá que en número no escaso) disfruten con ello.

27 de febrero de 2015

PROMESA CUMPLIDA EN EL ÚLTIMO SUSPIRO.

Ciñámonos a la letra de lo prometido en la entrada anterior, de fecha 8 de enero. Dije que intentaría escribir una entrada en en el blog al menos una vez cada mes, y aún estoy a tiempo de cumplirlo. Bien es verdad que casi han pasado dos meses desde entonces, pero si publico esto antes del próximo domingo, día uno de marzo (me quedan hoy y mañana), habré hecho una entrada en enero y otra en febrero, y salvaré el cumplimiento de lo prometido, aunque sea por los pelos (los pocos que me quedan). El texto de LA CRUZ DE LOS ÁNGELES ya está terminado y corregido. La portada, una vez más una obra excelente de mi amigo Nacho Luengo, al que nunca podré agradecer lo suficiente las molestias que se toma para que mis novelas tengan una apariencia más que suficientemente aceptable (en su exterior; en cuanto a su interior, que cada cual lo califique como crea que se merezca), ya está también concluida, y, aunque el artista aún quiere hacer unos últimos retoques, podría ir tal cual a imprenta. Así que ese capítulo ya está cerrado, a la espera de fijar la fecha de la presentación en el colegio (el 23 de abril, día del libro, sería una fecha interesante). En cuanto a LA ESTIRPE DE LOS REYES, aproveché el fin de semana del 13 de este mes, que no fue día lectivo, para hacer un viaje a Asturias. Casualmente, lo que acontecía en el capítulo que estaba escribiendo tenía lugar en Gozón, Avilés y las dunas del Espartal, en Salinas, así que me dediqué a pasear con mi perro por esos lugares para ponerme en situación. El resultado, al menos para mis intenciones, fue satisfactorio; y, aunque – como es habitual – voy más lento de lo que me gustaría, la novela sigue progresando adecuadamente. Los capítulos correspondientes a la trama asturiana, que son en los que estoy trabajando actualmente ya han sobrepasado (cronológicamente) a los de la trama africana-árabe-bizantina; y pronto ambas confluirán en una sola. Eso me llevará a enfrentarme a las complicaciones que me han perseguido desde que me decidí a escribir esta novela, contemporánea de las otras que ya he publicado o redactado: hacer compatibles los acontecimientos que sucedan en ella con los que se narran en LA MURALLA ESMERALDA, EL MULADÍ, LA CRUZ DE LOS ÁNGELES o en la aún inédita LA CRUZ DE LA VICTORIA, que debería ser la siguiente en publicarse, a no ser que la actual, LA ESTIRPE, vea la luz antes que ella. Pero eso es otro problema del que nunca estaré seguro si he hecho bien en meterme en él. Hasta el próximo mes.

12 de enero de 2015

Nuevo año

8 de Enero de 2015 Comienza un nuevo año y es hora de hacer nuevos propósitos (aunque los anteriores no se hayan cumplido, ni de lejos). Como no acabé de llegar a un acuerdo con Alberto Santos para la publicación de LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, me he dedicado a hacer la corrección ortotipográfica de esa novela y enviársela a Ignacio Méndez Trelles para que sea Sapere Aude quien la edite. (Ya saben, me comprometo a un número mínimo de ejemplares que compro yo mismo y pongo a disposición de aquellos de mis lectores que los deseen en la presentación de la novela, y si hay más interesados en ella, tendrán que pedirla por internet a dicha editorial); eso me ha llevado el poco tiempo libre de que he dispuesto en el primer trimestre. También me ha obligado a molestar de nuevo a Nacho Luengo para la realización de la portada que estoy seguro será tan impresionante como las dos anteriores. Espero que podrá ver la luz en primavera y hacer la presentación, como de costumbre, en el colegio y con la ayuda de la Asociación de Antiguos Alumnos. También para esa fecha espero que esté (por fin) editada LA MEDALLA OLÍMPICA, y pueda presentar a ambas conjuntamente. Y, como propósito para el año nuevo, dedicar todas las semanas unas horas a la redacción de los capítulos de la trama asturiana de LA ESTIRPE DE LOS REYES que me faltan, intentando que para el verano (o para el final de ese período vacacional, no seamos demasiado exigentes) ya esté esa novela, que hará el número 5 de la saga, en condiciones de pasar las revisiones postreras. Así, como el curso que viene ya estaré disfrutando de mi jubilación, quizá antes de que este 2015 recién comenzado se termine, pueda pensar en editar “La Estirpe” y revisar LA CRUZ DE LA VICTORIA, ya escrita, pero que debido a las nuevas tramas que se introduzcan en “La Estirpe” habrá que rehacer en parte. En ese caso, quizá, para la primavera del 2016 pudiera salir la 6ª novela de la saga. Aunque eso queda muy lejano; nos conformaremos con, para este año, a lo ya planeado, sumar el escribir, al menos una vez al mes, en este borrador, en mi blog, y en Facebook. Ya sería bastante.

30 de agosto de 2014

Final del verano.

Bueno, pues ya está. Se acabó el verano, tiempo vacacional en que puedo dedicar más horas a escribir, y es el momento de revisar cómo va la redacción de mis novelas, concretamente, "La Estirpe de los Reyes", que es en la que he estado trabajando últimamente. Y, no siendo demasiado exigente conmigo mismo, puedo decir que los objetivos se han ido cumpliendo. Dejando aparte los capítulos impares, en los que se narran acontecimientos que tienen lugar en Asturias, y que dejo para escribir en momentos y/o lugares menos cálidos que aquellos en que me encuentro ahora, me he dedicado a los capítulos pares, en los que, siguiendo a Alarico, la acción tiene lugar en el mar Mediterráneo, en Constantinopla, en Anatolia, en Mesopotamia y en el norte de África. Hemos narrado las aventuras que llevan a nuestro protagonista a convertirse en un alto oficial del Imperio Romano de Oriente, a participar en las luchas dinásticas entre Constantino V y su cuñado Ardabasto y a frenar las acometidas de los musulmanes en aquellos lugares; hemos aprovechado para, bien por visión directa o por narraciones de alguno de los personajes, relatar los últimos y turbulentos años del califato Omeya y la llegada al poder de los Abbasidas; Abderrahmán ibn Moawia, que ya había tenido una breve aparición anterior como niño, vuelve a tener sitio en estas páginas y, con su fuerte personalidad y contra lo previsto anteriormente por el autor, roba protagonismo a los personajes principales y se convierte en el eje sobre el que giran los acontecimientos; Teodoredo toma el papel de su padre, Alarico (No diremos como)y sigue siendo el hilo conductor de la saga; Y, en este moemnto, Abderrahmán, su criado Badr, y Teodoredo, se encuentran en Ceuta dispuestos a pasar a la península para que podamos enterarnos de los acontecimientos que llevan a Al Andalus a convertirse en un emirato independiente. Es hora de hacer una pausa, y, puesto que la trama oriental ha avanzado mucho en el tiempo, retomar los capítulos impares y relatar lo que ha ocurrido en Asturias (Últimos años del reinado de Alfonso I, ya narrado en "El MUladí", pero desde otro punto de vista, con la llegada de los nuevos protagonistas)y lo que va a ocurrir (Principio del reinado de Fruela, también narrado, pero de forma diferente, en "La Cruz de los Ángeles"). Pero eso será en Madrid, y con otro ritmo, pues ya hay que trabajar. Y no he solventado la duda, antes al contrario, de si al final será un solo libro, o dos con un final conjunto. Ya veremos. Muchas fuerzas a todos mis lectores para retomar la actividad habitual (Y que no falte)

30 de julio de 2014

Información actualizada

Un año más llega el día de Santiago, patrón de nuestra España que tan necesitada está de su ayuda. Y un año más vuelvo a recordar que tengo a medias una novela dedicada al Apóstol y en la que, por unas u otras causas, no acabo de trabajar. Pero no solo en esa; he leído mis entradas anteriores (De hace casi un año) y mi labor literaria sigue casi igual. ¡Qué vergüenza! Hace un año tenía dudas de si continuar en “La estirpe de los reyes” o dedicarme a revisar exhaustivamente “ La Cruz de los Ángeles”; Pero este invierno Alberto Santos, de Imágica ediciones, me dijo que pensaba publicar esta última novela, que, en su serie, es la continuación de “Pelayo,rey” (Las otras dos, “La muralla esmeralda” y “El muladí”, están en manos de la editorial “Sapereaude”, de Ignacio Méndez Trelles.) Ya he explicado mi relación con Alberto, pero, en fin, y no sé por qué, corregí, mucho más por encima de lo que me hubiera gustado, la novela que narra los hechos del Reino de Asturias, desde Fruela I, a Alfonso II, y se la entregué. En un principio iba a salir en primavera, pero no ha sido así y habrá que esperar un año más. Por cierto, y como consecuencia de esa decisión, estuve, un año más, en la Feria del Libro de Madrid, de 2014, firmando ejemplares de “Pelayo, rey” (4ª Edición). Y, aunque parezca mentira, después de diez años, se sigue vendiendo bastante bien. Ojalá las que continúan la serie también interesen a los lectores. También tenía esperanzas de que la pasada primavera se editase “La medalla olímpica”, obviamente, de un tema que no tiene nada que ver con la saga asturiana que se relata en las otras novelas. Pero Mariano Vilella, de Editorial Temperley, no ha podido tenerla a tiempo. Quizá se junte con “ La Cruz de los Ángeles” y, en otoño, pueda hacer una presentación de ambas en el colegio. ¿Y cómo va labor de creación literaria? Pues desde que llegué, hace un par de semanas, a Torre del Mar, en mis vacaciones, me puse a trabajar en “La estirpe de los reyes”. Aún no sé si, al final, será una sola novela, o dos historias separadas, pero había que avanzar. Como es habitual, por clima, ambiente y demás, me siento más inclinado a escribir sobre la trama mediterránea cuando estoy aquí, y dejo la asturiana para cuando pase unos días en mi tierra; así que retomé el momento en que Alarico ayuda a Constantino V a recuperar su trono. Llevo ya escritos dos capítulos, y sigo anclado en el año 743, en que sucede eso. Cada vez que cierro un tema se me abren otros distintos que tengo que desarrollar. Espero antes de meterme en agosto poder narrar el encuentro de Teodoredo y Abderrahmán, y la llegada de ambos a España, y luego me quedará el problema de encajar estos capítulos con los ya escritos de la trama asturiana, (Ya saben, los impares, de Alarico, y los pares, de Asturias), teniendo en cuenta que el desarrollo de las tramas, cronológicamente, va en paralelo. Aunque siempre queda la solución de tomar la decisión de hacer dos novelas separadas (mucho más fácil). Bien, antes de que acabe el verano, haré una nueva entrada contando cómo va todo. ¡Felices vacaciones!

9 de septiembre de 2013

Castillo de Gauzón

Como colofón a mi comentario anterior, por la tarde me comunicó mi hermano Anselmo que en La Nueva España venía la noticia de que, en las excavaciones del Castillo de Gauzón, se había encontrado una moneda visigoda que corroboraba la relación entre el extinguido reino visigodo de Toledo y la Monarquía Asturiana, que también se refleja en mis novelas. Como en la que estoy escribiendo actualmente se hace relación a dicho Castillo de Gauzón, esa novela aparecerá en sus páginas y con especial protagonismo. En cuanto vuelva a Madrid y tenga tiempo me pondré a la tarea.

El día de la Virgen de Covadonga

Este fin de semana estuvimos en Luanco, mi pueblo, y coincidió que ayer, 8 de septiembre, fue el día de la Virgen de Covadonga, “La Reina de nuestra montaña”, protectora de Pelayo, el protagonista de mi primera novela, y de nuestra querida tierra asturiana. Así que pedí a Nuestra Señora, (“que tiene por trono la cuna de España”) una atención especial a nuestra patria, en estos difíciles tiempos que vivimos; y también a mis libros, los publicados y los que están en espera de hacerlo, a mi familia, amigos, y a todos los que lean este comentario en Facebook.


Pero en la homilía de la misa de ese día, el sacerdote nos dijo que sí, que todos pedimos cosas a la Virgen, pero ¿qué estábamos dispuestos a ofrecer por nuestra parte? Y eso me dio una idea. En mi blog y mi pagina “pelayo rey” había dicho a mis lectores que estaba pensando en abandonar la novela que estoy escribiendo en estos momentos, ya que estaba atascado con ella. Pues no, no la abandonare, sino que la terminaré, y no solo esa, sino todas las que tengo empezadas y que narran la historia del Reno de Asturias, desde don Pelayo, hasta Fruela II, decimocuarto y último rey. Y lo haré como homenaje a nuestra Santina, que “ye pequeñina y galana”.

28 de agosto de 2013

¿ACABAR?

¿Acabar? ¿Decía en mi anterior entrada que pensaba acabar LA ESTIRPE DE LOS REYES  en el verano? ¡¡¡ILUSO!!!!

Es verdad que está saliendo mucho más larga de lo que pensé cuando la inicié. Que cada capítulo que termino me obliga a abrir uno nuevo que no estaba previsto. Que las complicaciones de escribir una novela cuya acción transcurre a la vez que otra que ya está escrita y que, por eso, la condiciona, son tan grandes que, de haberlo sabido, no la hubiera comenzado. Y que, al revisar EL MULADÍ o LA CRUZ DE LOS ÁNGELES para evitar incongruencias con LA ESTIRPE estoy encontrando tantos errores en esas dos novelas (tipográficos –normal, pues la corrección tipográfica la hice yo mismo y no estoy capacitado para ello-, ortográficos –para mi vergüenza también la hice yo; suponía que se me pasaría algo, pero no tanto-, de fechas –pero ¿cómo pude estar tan despistado?-, e, incluso, de trama –es la última vez que presento algo al editor con prisas, es imperdonable-.) que no sé dónde meterme. Lo correspondiente a LA CRUZ tiene remedio, pues aunque ya la había corregido, como no se va a editar antes de la próxima primavera, tengo tiempo de revisarla, esta vez exhaustivamente. Pero lo de EL MULADÍ… Y lo curioso es que ninguno de mis lectores se ha dado cuenta de ellos, o, al menos, no me lo ha comunicado. Vuelvo a hacer la oferta que publiqué hace tiempo: Un ejemplar dedicado de aquella de mis novelas que prefieran a los cinco primeros lectores que escriban en mi blog denunciando uno de esos errores (¡Y hay bastantes más!) ¡Anímense! Ya saben, http//www.reyesasturianos.blogspot.com o simplemente en Google, “pelayorey”. (o también en Facebook, en pelayorey o en mi página personal, pablovegajunquera)

Bueno, y ¿cómo va la ESTIRPE?, se preguntará alguien (¡Ojalá!) Pues aquí va lo que puedo contar sin desvelar la trama.

En los capítulos correspondientes a la saga de Alarico,  (Capítulos impares) el usurpador Ardabasto ya ha sido derrocado por el legítimo basileus, Constantino (No desvelo nada, pues es un hecho histórico) y todo está preparado para que, sobre el año 750, el hijo de Alarico, Teodoredo se junte con Abderrahman y ambos continúen las aventuras que hagan que el Omeya llegue a Al Andalus en 756 y cree el Emirato Independiente. Luego, en algún momento entre esa fecha y el 769 entroncará con la trama asturiana.

En los capítulos correspondientes a esa trama, (Los pares), ya han fallecido Hermesinda y Rodulfo (Tampoco desvelo nada, pues todo eso se ha contado en EL MULADÍ) y todo está preparado para dar protagonismo a la viuda de Favila, Froiluba, y a su hija Flavinia.
Y ya se ha presentado a un nuevo personaje que tendrá protagonismo en el futuro, y del que, para no descubrir la trama, solamente adelanto que llega por mar.

Bien, pues a causa de todo esto, me encuentro ante un dilema.
A.- Seguir con esta novela, de la que ignoro cuánto tiempo me llevará, pero intuyo que mucho, tal vez demasiado (La semana que viene vuelvo a mi trabajo en el Colegio Santa María de los Rosales y el tiempo para escribir escaseará) y posponer sine díe la corrección previa a la publicación de LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, algo que lleva esperando ya más de diez años, o
B.- Aceptar que me he equivocado comenzando esta novela y centrarme en LA CRUZ DE LOS ÁNGELES para que pueda ser publicada esta primavera, con lo que desperdiciaré dos años y multitud de horas de trabajo.
Sobre esto también espero y agradeceré comentarios en mi blog o en Facebook.

Gracias por la paciencia al leerme.

26 de julio de 2013

COMPARTIENDO COMPLICACIONES

Ayer el tiempo no me dio para más, no porque tuviese cosas importantes que hacer, sino porque… ¡Estamos de Feria! E incluso las personas que se suponen serias, como los escritores (algo en lo que estoy intentando convertirme) aprovechan sus días de asueto para divertirse.




Pasemos, pues, a relatar las complicaciones que anunciaba ayer: Ya habíamos dicho que LA ESTIRPE DE LOS REYES cuenta hechos (reales e imaginarios) que suceden a la vez que lo relatado en el final de LA MURALLA ESMERALDA, EL MULADÍ, y LA CRUZ DE LOS ÁNGELES. Con LA MURALLA ESMERALDA no hubo problemas, pues en el prólogo de LA ESTIRPE relaté cosas que habían sucedido en ese libro de manera que no le afectasen; con EL MULADÍ tuve que hacer algunos añadidos a los primeros capítulos de esta última novela para que no nos extrañasen cosas que iban a ocurrir en LA ESTIRPE, y pensé que ya no habría más problemas hasta llegar a LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, que como no se va a publicar, (D.m.) hasta la próxima primavera, tendré tiempo de corregir lo necesario. Pero, una vez más, me equivoqué.



En EL MULADÍ la musulmana Yasmina se casa en Septiembre (no lo preciso, pero es a la vuelta de la campaña que realiza el rey Alfonso todos los veranos en tierras musulmanas) con el conde Rodulfo. Y en esa misma novela digo que su hijo nace el siguiente año, mientras los asturianos vuelven a estar en campaña, esto es, 11-12 meses después. No hay problema, pero el caso es que (y aquí tengo que relevar una parte de la trama) Yasmina sabe que está embarazada antes de la boda. Por lo que el niño tuvo que ser concebido en Julio-Agosto y nacer en abril-mayo. El motivo es que ese prematuro embarazo de Yasmina tenía que ser un secreto que se revelaba (¡Sorpresivamente!) en LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, y tan obsesionado estaba en no dar pistas de ello en la novela anterior, que lo olvidé a la hora de relatar los hechos.

Ahora, en LA ESTIRPE, que se publicará después de LA CRUZ DE LOS ÁNGELES, ya no será un secreto, por lo que tengo que ajustar las fechas. El hijo de Rodulfo y Yasmina nacerá en abril, y espero que los que hayan leído EL MULADÍ no se den cuenta de la incongruencia. Pero pierdo parte de la diversión que me producía relatar las mismas escenas que en otra novela, pero contadas de diferente manera o desde otro punto de vista, sin que por eso dejara de ocurrir lo mismo.



Bien, para finalizar, mi deseo era acabar LA ESTIRPE este verano. Pero lo veo difícil.

Ya tendré al corriente a mis lectores.

INTENTEMOS RETOMAR EL BLOG

¡Cuánto tiempo sin aparecer por aquí!




Pero no quiero romper la tradición y, de nuevo, el día del Apóstol Santiago decido poner al día cómo van mis novelas.



Por supuesto, tal día como hoy, es prioritario hablar sobre la novela dedicada a nuestro Santo Patrón, y que comencé en 2005 (¡Hace exactamente 8 años! He tenido que consultar mis apuntes para acordarme). Pero el Hijo del Trueno tendrá que seguir esperando.



Por cierto, están dando en la tele noticias sobre el terrible accidente ocurrido en Santiago de Compostela. Mi más sentido pésame a los familiares de las numerosas víctimas.



Como comenté en Enero pasado, en el mes de Mayo presentamos EL MULADÍ en el Colegio. Gracias una vez más a la asociación de Antiguos Alumnos por esta oportunidad, esta vez con menos audiencia que la anterior.



Y espero que nadie se sorprenda si digo que LA MEDALLA OLÏMPICA no estuvo lista para esa fecha. Quizá a Mariano le dé tiempo a tenerla lista para la próxima primavera.



He seguido escribiendo LA ESTIRPE DE LOS REYES, aunque despacio. La trama asturiana ya casi ha llegado a entroncar con LA CRUZ DE LOS ÁNGELES. Pero han surgido unas complicaciones que detallaré en la próxima entrada.